DAR AL-HORRA, GRANADA

DAR AL-HORRA – GRANADA 


Por Elisa Simon 


El pleno barrio del Albaycín Alto de Granada se encuentra el palacio nazarí, llamado dar al-Horra, que significa “la casa de la honesta” haciendo referencia a la reina Aíxa, quien era su propietaria.

 

En Enero de este año logramos, por fin, visitar este palacio, que había estado mucho tiempo cerrado al público por trabajos de restauración. Decidimos ir caminando, que dicho sea de paso, si hubiéramos sido conscientes del esfuerzo, habríamos tomado el bus …Comenzamos el ascenso por las estrechas y enroscadas calles del barrio del Albaycín, buscando la calle de las Monjas. Mapa en mano, nos fuimos guiando, mientras seguíamos subiendo por aquellas calles-escalera, hasta que de pronto, nos topamos con el palacio nazarí.

El palacio de “dar al-Horra” fue levantado hacia el final de época nazarí. Este edificio, según los especialistas, se construyó sobre los cimientos identificados con el palacio zirí del rey Badis, es decir, el siglo XI época de los reinos de taifa. El palacio zirí, comprendía la zona residencial de la alcazaba vieja o qasr al-qadima, donde se integraba también una mezquita, baños y aljibes. Tendría este palacio una zona de jardines o huertas, que quizá estuviera situado cerca del actual aljibe del rey o como se llamaba en aquella época al-yubb al-qadim.

Aquella alcazaba zirí del siglo XI, tuvo varias transformaciones y destrucciones a lo largo de la historia andalusí, hasta que los nazaríes, en el siglo XV levantaron el actual palacio nazarí, propiedad de la reina Aixa. Ella era una mujer muy respetada, poderosa e influyente en la sociedad. Era hija de emires nazaríes, se casó con uno de ellos, Abul l-Hasan y su hijo, Boabdil, también fue emir de Granada … el último … 

 

Atravesamos una estrecha puerta desde la calle, entramos al pequeño zaguán, que nos llevó hasta un patio central, que sirve de eje a la distribución de las dependencias. En el centro del patio, como es habitual, se encuentra una pequeña alberca rectangular, desde donde resuena un sutil sonido de agua. Estábamos solos. Reinaba el silencio y la tranquilidad. Me senté al sur del patio en la parte más estrecha, con la intención de captar algo de su esencia.
 

Me sentí privilegiada, porque me encontraba en el único palacio nazarí del barrio del Albaycín. Observaba, con atención, los tres arcos de la galería norte, que tenía enfrente, cuya decoración original ha desaparecido y sin embargo, conserva la esencia de arquitectura nazarí. Pude distinguir algunos añadidos del siglo XIX y XX, como los pequeños arcos sobre la puerta de la habitación que tenía enfrente.

Era inevitable pensar en la familia nazarí, sobre todo la de los últimos años del reinado. Recordé las conversaciones con mis amigos Mercedes y José María, quienes me contaron, que en determinadas circunstancias de la historia nazarí, este palacio les sirvió de refugio o residencia esporádica. Así por ejemplo, durante la guerra civil nazarí, que enfrentó a Boabdil con su tío al-Zagal, el rey Boabdil vivió en este palacio, ya que contaba con la protección del barrio que era afín a su causa. Comentamos también, que parece ser que la favorita del emir Abu l-Hasan residió aquí, hasta que logró desplazar a la poderosa reina Aixa.
Las fuentes árabes son casi inexistentes y las cristianas más fiables son las crónicas de Hernando de Baeza, quien fue testigo de los últimos años del reinado de Boabdil. Este período de la historia de al-Andalus es compleja, fueron tiempos convulsos, con el paso del tiempo la verdadera historia se fue distorsionando, hasta llegar a las leyendas de los románticos del siglo XIX, como Washington Irving.

Yo seguía sentada en el lindo patio, mientras el agua de la alberca me susurraba acerca de otro personaje histórico fundamental en esta historia … Isabel de Solís.

 

Isabel de Solís había llegado a Granada como cautiva cristiana, de ahí que la llamaran “la romía”. La joven de unos 15 años fue capturada, después que los nazaríes conquistaran el castillo fronterizo de Martos en la provincia de Jaén. Allí vivía esta doncella bajo la protección de su padre, Sancho Jiménez de Solis, que era el alcaide del castillo de la Higuera y comendador de Martos.

“La romía” llegó a Granada y entró a formar parte del harén del emir nazarí, Abu l-Hasan. Éste pronto se fijó en ella; en la blancura de su piel, en su cabello rubio y sus ojos celestes. Quedó prendado de su belleza. Desde el principio, Isabel destacó entre las demás mujeres.
Sin embargo, se había fijado también en ella la reina Aíxa, que llevaba casada de forma legítima con Abu l-Hasan unos veinte años y tenían tres hijos, entre ellos el primogénito, llamado Abu´abd-Allah, de donde proviene el nombre castellanizado Boabdil.

El rey nazarí se encaprichó de la bella de Martos, según parece, ella residió en este palacio hasta que el emir la tomó como esposa favorita. Isabel se convirtió al Islam y adoptó el nombre de una constelación; las Pléyades, en árabe Thurayya y de ahí derivó en Zoraida o Soraya. Se adaptó bastante rápido a la vida en la Alhambra e incluso dicen, que se enamoró del emir a quien le dio dos hijos varones. El poder de Soraya sobre el emir es tal, que logró desplazar a la propia reina Aixa y sus dos hijos, hacia la zona del palacio del Generalife, en el recinto de la Alhambra.
Comenzó así una lucha entre ambas, primero por el amor del emir Abu l´Hasan y luego por la sucesión al trono. Fue una época de intrigas, traiciones y conspiraciones, implicando a la nobleza granadina. Se crearon dos bandos; los que defendían a la reina Aixa y como sucesor a Boabdil y los del bando del emir Abu l-Hasan y su hermano apodado al-Zagal. Resumiendo este cruento y al mismo tiempo apasionante fragmento de la historia nazarí, entre 1482 y 1487, las luchas intestinas, desembocaron en una guerra civil, circunstancia que fue aprovechada por los castellanos, alentando la discordia y debilitando más aún el decadente estado nazarí. En ese período de tiempo, se sentaron en el trono de Granada, Boabdil, abu l-Hasan y al-Zagal. La reina Aíxa participó activamente en la defensa de sus intereses, que no eran otros que, la entronación de su hijo y primogénito Boabdil.La entrada al patio de unos turistas, me sacó de mi letargo …

Me acerqué a la galería norte, adornada con tres arcos sobre esbeltas columnas con capiteles nazaríes. Este tipo de capiteles son típicos en el arte nazarí. Se trata de un capitel compuesto, donde la parte inferior tiene forma de cilindro decorado con hojas de acento lisas, mientras que el cuerpo superior tiene forma cúbica y está ricamente ornamentado. Vemos en el palacio de Comares de la Alhambra otras versiones de este tipo de capiteles nazaríes.  Las salas largas y estrechas, con techumbre de artesonado de madera, tienen los muros decorados con yesería elegante de atauriques. Nos imaginamos el hermoso alicatado de los zócalos …

 

Subiendo por una estrecha escalera llegamos a la planta alta, donde se encuentran las alcobas privadas. Un pasillo con una baranda de madera contornea esta planta, que se asoma al patio interior.

 

 

Accedí a una alcoba, atravesando un bello arco, cuyo intradós estaba ricamente decorado con atauriques. A ambos lados no podían faltar las características taqas, o nichos abiertos en los muros, donde se guardaba agua fresca en tinajas de cerámica vidriada. La decoración de las taqas es hermosa. Como es habitual en el arte nazarí, las taqas se ornamentaban con un arco con perfiles ondulados dentro de una alfiz, el cual está a su vez está enmarcado dentro de una cenefa con inscripciones en árabe. Dichas inscripciones suelen ser poemas o alabanzas de los habitantes de la casa o buenos deseos de salud y prosperidad para ellos.

 

La sala conserva un hermoso mirador, pequeño e íntimo, donde sí se aprecia la yesería de atauriques e inscripciones, que bendicen esta casa y a sus habitantes. Las vistas al cerro de san Cristobal, desde estas pequeñas ventanas son increíbles.

 

 

 

Este palacio tiene una planta más. A través de una escalerita subimos para llegar a una amplia y hermosa azotea cerrada con grandes ventanales resguardados por celosías y entonces se abrieron ante nosotros aquellas vistas que quitan el aire … Granada

Cuando visiten esta magnífica ciudad, suban hasta la calleja de las Monjas, bien vale la pena una visita a este palacio nazarí.

AGRADECIMIENTO: 

José María García Flores y María Mercedes Delgado Pérez por su desinteresada colaboración en este artículo.

 

BIBLIOGRAFIA: 

– “La Granada zirí” Bilal Sarr, licenciado en Historia y Filología Árabe y doctor en Historia Medieval. Este libro es una parte de su tesis doctoral (2009) – editorial Alhulia. Granada 2011.
– Historia de España de Menéndez Pidal Tomo VIII-4 – Espasa Calpe
– www.recreahistoria.com – blog de la arabista Mabel Villagra, que fue asesora histórica de la serie Isabel emitida por TVE. Mabel Villagra tiene este blog, que recomiendo para seguir ahondando en la historia.

Lectura recomendada: 

Novela histórica “Isabel de Solís” de Brígida Gallegos-Coín. Editada por Ultramarina en Granada. 4ºedición en 2013.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

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Elisa Simón

Soy argentina y vivo en España, desde que llegué me cautivó su historia andalusí. Desde entonces leo, estudio y aprendo cada día acerca de este fascinante período de la historia.

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